miércoles, 6 de enero de 2010

La pieza clave

Nos creamos un cuento fuera de toda razón para hacer mas grande nuestra casa, nuestra comunidad y nuestra vida. Pero sabemos que es eso, un cuento, una analogía, un relato para dar significado y moldearnos a la realidad con libertad. ¿No será esta estructuración una pieza clave que lleva a las personas a construir religiones?

El gran problema de las religiones es que voltean totalmente el sentido de lo anterior y caen en el terrible error de querer moldear la realidad al relato, ya no se trata de saber que los reyes magos no existen, ya no importa interpretar las bellas historias y las parábolas, los misterios. Erroneamente el significado sustituye a la realidad y deja entonces de ser un relato, un cuento, una analogía, deja de ser algo que hace mas grande nuestra vida para lograr lo contrario: empequeñecer la capacidad de soñar, de crear, de ser libres.

domingo, 3 de enero de 2010

Verde del misterio inicial

Hoy tuve la suerte de presenciar el verde del misterio inicial. Es un verde infeccioso cuya profundidad de tono es inicio y retorno al mismo tiempo porque está dentro y fuera del ser, ciclado en el deseo del retorno, del renacer; sale de la persona e infecta apasionadamente alrededor, regresa orgulloso después de dar esperanza. Infección vital de verde que nace desde el interior y que en los ojos resplandece para recorrer la sensibilidad de quien percibe mas allá de la mirada, de quien desea la energía de juventud plena y eterna que es inicio y retorno constante. Infección que sucede sólo el día que se tiene la suerte de ver los ojos verdes de una persona prístina, natural, llena de vida y amor.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Para no perderme

Desde la última vez que pensé en tí, tambien pensé en mi. Es decir me pienso junto contigo. Ahora empiezo a sentir que sigues aqui, en todo lo que dejaste funcionando, eso me incluye. Han pasado muchas cosas y el tiempo comienza a ser indiferente a la cuestión del ser y el estar, lo cual no es indeseable. Trataré de escribirte mas seguido, pues si no lo hago estoy perdido.

domingo, 7 de junio de 2009

Entramados y sin tiempo

Tu vives a través de mi, yo vivo a través de ti.

Fue lo último que te pude decir. E inmediatamente tus últimas palabras están en mi, sin letras precisas o definiciones. Lo que me mencionaste fue un aliento de vida, tu último aliento; era para mi y para tí. Todo junto al mismo tiempo. Fue energia. Fue espíritu. Fue Belleza. Fue agradecimiento. Fue liberación. Fue despedida.

Así al día de hoy no quiero creer otra cosa ni sentir otra cosa que no sea la vida entramada. Entramada sin tiempo. No se necesita el tiempo. Sólo se necesita haber vivido y seguir viviendo. ¿Cómo decirte que estoy aquí, y que aquí estas? ¿Cómo hacérmelo entender a mi mismo? Aquí estamos entramados y sin tiempo.

lunes, 1 de junio de 2009

En tiempos de crisis...

lo mas indicado es viajar a la luna, o a otros planetas. Intentarlo nos pone a trabajar y a ser creativos.

lunes, 19 de enero de 2009

Ultimidad


3. f. pl. Rel. postrimerías (novísimos del hombre).


Me encontré con esta palabra hace unos minutos. Me gustó mucho. Cuando la ví la busqué en la RAE para apagar mi duda sobre si existía un significado establecido y mi sorpresa fue mayor al ver que no sólo es correcto su uso si no que tiene un significado muy bello. "Cualidad del horizonte extremo de la vida humana, como cualidad de lo último".

¿Qué pasa cuando uno experimenta en emociones, en mente y en cuerpo los momentos en los cuales se sabe que existe una postrimería, un momento que está por terminar pero desea uno extender?

Considero que la satisfacción de establecer con palabras el devenir ayuda en cierta manera a llenar huecos y proporciona calidad. Las palabras permiten compartir una idea con los demás y cuando en nuestra mente gestamos ideas que pueden ser expresadas con palabras sabemos en automático que aunque no existe interlocutor nuestras ideas pasan de ser individuales a ser "nuestras", nuestras en el sentido de uno mismo y los demás. Por eso las "palabras" dan dimensión a nuestro pensamiento. Ultimidad es lo que compartí contigo Yula, ahora entiendo. No es un fin, no es el proceso hacia ese fin ni lo que ocurre después: se trata de la cualidad del horizonte extremo de la vida, y eso no tiene inicio o fin, es un devenir constante que es premonitorio, se vive una vez en el presente y se emociona siempre. Es un "estar" en el lugar y en el tiempo correctos, no importando las circunstancias. Deseo encontrar todo el tiempo esa cualidad del horizonte extremo de la vida humana, deseo encontrar ultimidad en todas las experiencias. Yo sé que logré vivir eso contigo Yulita hermosa; y ahora me atrevo a decir que también contigo, ahora.

viernes, 9 de enero de 2009

La solitaria tarea de un embajador

Existen delfines que se les ha nombrado por ciertas personas como "embajadores". Son delfines que se separan de sus manadas. De hecho no hay "manadas" entre los delfines, sino grupos sociales que se agrupan, forman y modifican según las circunstancias y la individualidad de cada delfín. Al decir "individualidad" estoy plenamente convencido de que estos compañeros nuestros de la madre tierra son individuos concientes de sí mismos.

Algunos se juntan porque les interesa lo que un delfin en particular hace, por ejemplo su forma de cazar o los lugares por donde viaja y así aprenden de él. Hay linajes de aprendizaje entre los delfines y grupos que saben cosas que otros no.

Los delfines embajadores viven solos. Deciden hacerlo.

Los delfines embajadores son los que han hecho contacto con algunos humanos. Algunas personas que conviven con ellos dicen que estos delfines buscan parámetros diferentes para socializar, los cuales no encuentran en los grupos de delfines, como si estuvieran intelectualmente o emocionalmente fastidiados. El mote de "embajadores" surge del enlace que representan entre los humanos y los demás delfines, como si comunicaran su cultura de alguna manera; un mensaje a los humanos. Marte no está tan lejos después de todo.

Creo que me mudaré al pacífico, algún día.

Colaboradores